Cómo hacer tomate en conserva

En Ferretería Irigaray tenemos todos lo necesario para poder ayudarte a hacer tus propios botes de conserva, así que tú pon los tomates que nosotros ponemos todo lo demás.

Estamos en el momento en el que hay que aprovechar el precio y la calidad de los tomates para después poder recurrir a ellos en cualquier época del año. A la hora de hacer tomate en conserva tenemos varias opciones para embotarlo:

  • Conserva de tomate triturado
  • Conserva de tomate pelados enteros
  • Conserva de salsa de tomate
  • Mermelada de tomate
En este post te explicaremos cómo embotar tomates pelados y triturados, aunque cada uno puede elegir su opción preferida. ¿Vamos manos a la obra?:
¿Qué necesitamos para hacer conserva?

Nosotros recomendamos utilizar tapas nuevas, mucha gente reutiliza botes que ha ido guardando durante el año, lo cual es una buena idea si has sido previsor, pero a la hora de embotar, para evitar posibles problemas en el proceso de cocción y conservación, una tapa nueva es una buena opción para que encajen bien y cierren a la perfección.

Antes de ponernos a hacer la conserva tomate, es importante esterilizar los botes, en unos 10 minutos hirviendo los tendremos listos, dependiendo de tu tamaño. Pasado este tiempo, los retiramos y los secamos bien. Y ahora sí, cogemos los tomates y ya tenemos todo lo necesario para empezar.
Ingredientes para hacer conserva de tomate
Este receta no es muy compleja por lo que básicamente, a parte de los tomates (nosotros en este caso emplearemos unos 5 kilos), lo que necesitamos es aceite de oliva, sal y agua.
Cómo hacer conserva de tomate
Preparación del tomate: En primer lugar lavamos bien los tomates y les quitamos las hojas que puedan tener. Un buen truco que no se nos tiene que olvidar es el de realizar una cruz con el cuchillo en la parte inferior del tomate, la cual luego nos facilitará mucho el trabajo de pelarlos para quitarles la piel. Pero antes de esto, con los tomates limpios y la X hecha, los metemos en agua hirviendo durante 3 minutos.

Tras este tiempo, los sacamos y pasamos por agua fría para cortar la cocción, y esperamos a que se templen para poder cogerlos sin quemarnos. En este paso, agradeceremos la cruz que hemos realizado anteriormente con el cuchillo, porque empezaremos a pelarlos desde ella, y veréis como sale la piel a la perfección. Así mismo, una buena opción es quitarles también “la corona”, la parte superior del tomate y aprovechar esta parte del proceso para quitar también cualquier impureza que pueda tener.

Proceso de embotado: Una vez que tenemos el tomate pelado, lo partimos en trozos, nosotros solemos partirlo en 4 al mismo tiempo que ponemos un recipiente debajo para aprovechar el propio jugo del tomate.

Este jugo, si pensamos embotar el tomate en trozos, viene muy bien para meterlo con él y favorecer su conservación. O si vamos a triturarlo, podemos guardarlo para hacer zumo de tomate o como condimento para algo.

Ahora llega el momento de introducir el tomate en los botes:

  • Embotar el tomate en trozos: introducimos el tomate apretando e introducimos el jugo para quitar del todo el aire que se haya podido quedar dentro. Le echamos un poco de aceite de oliva y cerramos.
  • Embotar el tomate triturado: previamente pasamos el tomate por el triturador, las veces que sea necesario según nuestros gustos (que cada uno elija su espesor), le echamos un chorrito de aceite de oliva, lo cual nos ayudará a que se conserve mejor, y los cerramos bien fijándonos que no haya aire dentro.

Proceso de cocción: Una vez que tenemos los botes cerrados fuertemente, los introducimos en vertical en agua caliente, es imprescindible que haya suficiente agua como para tapar el tarro por completo, unos dos dedos por encima de la tapa.

Para evitar que los tarros se golpeen entre sí, podemos colocar un paño de cocina entre ellos.

Los cocinamos al baño maría durante unos 30 minutos y pasado ese tiempo las dejaremos en el agua hasta que estén en temperatura ambiente.

Una vez pasado este tiempo, con la ayuda de nuestras pinzas para botes de conserva, vamos sacándolos y secándolos de uno en uno.

Conservación
Con nuestros botes de conserva ya preparados, los guardaremos en un lugar fresco y seco, en donde aguantarán perfectamente varios meses. Cuando queramos consumirlos, nos aseguraremos de suena el “pop” al abrir el bote, y una vez abierto nos durará de 6 a 7 días en el frigorífico.

Antes de guardarlos está bien etiquetarlos con la fecha en la que han sido embotados para así tener un control sobre ellos.

Ventajas de hacer conservas caseras
Son varias las ventajas que ofrece este proceso de conservación y aquí te mostramos varias de ellas:

  • En las frutas y verduras se mantienen todas las vitaminas
  • No lleva conservantes
  • Ahorras dinero
  • Puedes recurrir a ellos durante un periodo largo de tiempo
  • El tiempo que has invertido en realizar la conserva lo ahorrar a lo largo de las meses al utilizarlas.
  • Puedes utilizar tus alimentos preferidos fuera de temporada

¡Y no te olvides que en nuestra tienda tienes todo lo necesario para llevar a cabo este proyecto!